Santiago de Cuba, 15 de octubre del 2014
Sermón: “Condenación de la inmoralidad”
Por el hermano Fernando Enrique Bolívar Elliot
Para mis hermanos de la Iglesia
Fuente: Levítico 18:1-30
El tema central es la condenación de la inmoralidad, o sea, una exposición amplificada del séptimo mandamiento. Consideraremos este tema sobre los seis aspectos siguientes:
- El preámbulo a las prohibiciones sociales, los versículos del 1 al 5.
- La prohibición de las relaciones sexuales con parientes, versículos del 6 al 16.
- La prohibición de los diversos pecados sexuales, los versículos del 17 al 20.
- La prohibición de ofrecer a los hijos en sacrificio a Moloc, versículo 21.
- La prohibición de la perversión del sexo, los versículos 22 y 23.
- Las naciones palestinas expulsadas de sus tierras por haber cometidos estos pecados, versículos del 24 al 30.
- 1. El preámbulo a las prohibiciones sociales:
1Habló Jehová a Moisés, diciendo: 2Habla a los hijos de Israel, y diles: Yo soy Jehová vuestro Dios. 3No haréis como hacen en la tierra de Egipto, en la cual morasteis; ni haréis como hacen en la tierra de Canaán, a la cual yo os conduzco, ni andaréis en sus estatutos. 4Mis ordenanzas pondréis por obra, y mis estatutos guardaréis, andando en ellos. Yo Jehová vuestro Dios. 5Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas, los cuales haciendo el hombre, vivirá en ellos. Yo Jehová.
El pueblo de Israel acaba de salir de Egipto, donde había practicado todas estas cosas que ahora eran prohibidas. Lo pecados que se mencionan aquí era realmente la manera de vivir de los egipcios de aquel entonces. Dios tuvo que apartar a su pueblo de la influencia de aquel ambiente perverso. Así que ahora iban rumbo hacia la tierra de Canaán, una tierra que fluye leche y miel; pero también había otra cosa en Canaán, estaban allí los cananeos que eran igualmente muy inmorales. Dios vio que los hijos de Israel estaban atrapados entre la espada y la pared. Habían dejado atrás a los egipcios y tenían delante a los Cananeos. Los dos grupos eran perversos e inmorales.
Vivimos hoy en días, en que se habla de una revolución sexual. En realidad, no hay nada nuevo en absoluto, en cuanto a esta pretendida revolución sexual, se trata de la misma vieja inmoralidad que caracterizó la vida en Egipto y Canaán. Dios dice, Yo soy Jehová vuestro Dios, y Yo Jehová. ¿Quién es entonces el que dicta las leyes? Es Dios quien las dicta. Alguien dirá – bueno yo no quiero guardarlas – está bien pero todavía es Dios quien dicta las leyes. Es malo violar uno de los Diez Mandamientos porque Dios dice que es malo. El escéptico no quedará satisfecho con ningún argumento, porque dicta sus propias leyes y cree ser su propio Dios. Dios nos dice que si violamos sus mandamientos tendremos que pagarlo, y créanme les costará muy caro.
Lo que Dios dijo que eran inmorales en los Diez Mandamientos, todavía hoy siguen siendo inmorales. Veamos lo que dice el Apóstol Pablo:
Tesalonicenses 4:5-7 “No en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios; que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado. Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación”.
Efesios 4:17-19 “Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza”.
1 Corintios 5:11 “Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis”.
Veamos también la amonestación del Apóstol Pedro en su segunda carta universal capítulo 1:4 “Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.”
Todos estos pasajes se encuentran en las epístolas del Nuevo Testamento. Nos están hablando a usted y a mí. Los hijos de Dios en cualquier edad son llamados a vivir en santidad.
1 Corintios 3:16-17 “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”.
Efesios 1:4 “según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él”.
1 Pedro 1:16 “porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo”.
- 2. La prohibición de las relaciones sexuales con parientes:
6Ningún varón se llegue a parienta próxima alguna, para descubrir su desnudez. Yo Jehová. 7La desnudez de tu padre, o la desnudez de tu madre, no descubrirás; tu madre es, no descubrirás su desnudez. 8La desnudez de la mujer de tu padre no descubrirás; es la desnudez de tu padre. 9La desnudez de tu hermana, hija de tu padre o hija de tu madre, nacida en casa o nacida fuera, su desnudez no descubrirás. 10La desnudez de la hija de tu hijo, o de la hija de tu hija, su desnudez no descubrirás, porque es la desnudez tuya. 11La desnudez de la hija de la mujer de tu padre, engendrada de tu padre, tu hermana es; su desnudez no descubrirás. 12La desnudez de la hermana de tu padre no descubrirás; es parienta de tu padre. 13La desnudez de la hermana de tu madre no descubrirás, porque parienta de tu madre es. 14La desnudez del hermano de tu padre no descubrirás; no llegarás a su mujer; es mujer del hermano de tu padre. 15La desnudez de tu nuera no descubrirás; mujer es de tu hijo, no descubrirás su desnudez. 16La desnudez de la mujer de tu hermano no descubrirás; es la desnudez de tu hermano.
18:6 Ningún varón se llegue a parienta próxima alguna, para descubrir su desnudez. Yo Jehová: La declaración que se hace aquí es que ninguna persona debe tener relaciones sexuales con parientes cercanos. Toda esta sección amplifica el séptimo mandamiento. Esto se refiere a cualquier persona que tenga consanguinidad con otra persona. Dios es específico, y la razón que él da es Yo Jehová.
18:7, 8 7La desnudez de tu padre, o la desnudez de tu madre, no descubrirás; tu madre es, no descubrirás su desnudez. 8La desnudez de la mujer de tu padre no descubrirás; es la desnudez de tu padre. Esta es una amonestación contra el horrible pecado de incesto. Sin embargo, este pecado también estaba presente en la iglesia de los Corintios. El Apóstol Pablo lo condenó fuertemente en su primera carta a esta Iglesia capítulo 5:1 “De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre”. Estas son las cosas que se comentan y que aparecen en la prensa de estos días. Por tanto, no hay diferencia entre aquellos tiempos y el que hoy estamos viviendo.
18:9-15 9La desnudez de tu hermana, hija de tu padre o hija de tu madre, nacida en casa o nacida fuera, su desnudez no descubrirás. Los parientes cercanos vivían juntos en una situación doméstica que se prestaba para el adulterio, pero Dios levantó estas barreras para prevenir esto. En Egipto se acostumbraba a practicar estos pecados, aún en la corte real, tanto los Faraones como los Tolomeos, practicaron el matrimonio entre parientes cercanos. En el principio no había ley en cuanto a esto. Caín y Set, los hijos de Adán y Eva, tuvieron que casarse con sus propias hermanas. También sabemos que Abraham se casó con su media hermana. La ley se da ahora para impedir esta práctica. De la misma manera que si alguien tiene relaciones sexuales con la mujer del padre, deshonra al padre, también si tiene relaciones sexuales con la nieta, se deshonra a sí mismo.
Pasemos ahora al versículo 16:
18:16 16La desnudez de la mujer de tu hermano no descubrirás; es la desnudez de tu hermano.
Hay una acepción a este versículo, y es la que se encuentra en la Ley del pariente redentor en Deuteronomio 25:5-10 “Cuando hermanos habitaren juntos, y muriere alguno de ellos, y no tuviere hijo, la mujer del muerto no se casará fuera con hombre extraño; su cuñado se llegará a ella, y la tomará por su mujer, y hará con ella parentesco. Y el primogénito que ella diere a luz sucederá en el nombre de su hermano muerto, para que el nombre de éste no sea borrado de Israel. Y si el hombre no quisiere tomar a su cuñada, irá entonces su cuñada a la puerta, a los ancianos, y dirá: Mi cuñado no quiere suscitar nombre en Israel a su hermano; no quiere emparentar conmigo. Entonces los ancianos de aquella ciudad lo harán venir, y hablarán con él; y si él se levantare y dijere: No quiero tomarla, se acercará entonces su cuñada a él delante de los ancianos, y le quitará el calzado del pie, y le escupirá en el rostro, y hablará y dirá: Así será hecho al varón que no quiere edificar la casa de su hermano. Y se le dará este nombre en Israel: La casa del descalzado”.
- 3. La prohibición de los diversos pecados sexuales:
17La desnudez de la mujer y de su hija no descubrirás; no tomarás la hija de su hijo, ni la hija de su hija, para descubrir su desnudez; son parientas, es maldad. 18No tomarás mujer juntamente con su hermana, para hacerla su rival, descubriendo su desnudez delante de ella en su vida.19Y no llegarás a la mujer para descubrir su desnudez mientras esté en su impureza menstrual. 20Además, no tendrás acto carnal con la mujer de tu prójimo, contaminándote con ella.
18:17-18 17La desnudez de la mujer y de su hija no descubrirás; no tomarás la hija de su hijo, ni la hija de su hija, para descubrir su desnudez; son parientas, es maldad. 18No tomarás mujer juntamente con su hermana, para hacerla su rival, descubriendo su desnudez delante de ella en su vida. Esta relación no es por sangre sino por matrimonio. Debido a la relación cercana entre la esposa con su hermana o su hija, cualquier matrimonio se prohíbe. Evidentemente, estos dos versículos se refieren al hecho de tener dos esposas al mismo tiempo, pero son casos de incesto en vez de bigamia. Para su mejor comprensión permítanme leer estos versículos como aparecen la llamada Biblia de Jerusalén: “No descubrirás la desnudez de una mujer, ni de la de su hija, ni tomarás la hija de su hijo, ni la hija de su hija para descubrir su desnudez, son tu propia carne sería incesto, no tomarás a una mujer juntamente con su hermana haciéndola rival de ella, descubriendo su desnudez mientras viva la primera”.
El matrimonio de una mujer y su hija o nieta con el mismo hombre violaba la intimidad del grupo familiar al causar que la hija o nieta compitiera con la madre o abuela por el afecto del marido. También el matrimonio de dos hermanas con el mismo hombre violaba la intimidad del grupo familiar al causar que una compitiera con la otra por el afecto del mismo hombre.
Este problema fue el que tuvo que afrontar Jacob al tener a dos hermanas por esposas (Lea y Raquel). La historia de esta familia no es la más feliz. Sin embargo, recuerde que esto ocurrió antes de que Dios diera los Diez Mandamientos.
18:19 19Y no llegarás a la mujer para descubrir su desnudez mientras esté en su impureza menstrual. Las relaciones maritales entre esposos y esposas eran prohibidas durante ciertos días.
Levítico 15:32,33 32Esta es la ley para el que tiene flujo, y para el que tiene emisión de semen, viniendo a ser inmundo a causa de ello; 33y para la que padece su costumbre, y para el que tuviere flujo, sea varón o mujer, y para el hombre que durmiere con mujer inmunda.
Flujo. Flujo del cuerpo, fuera pus, semen, flujo menstrual o sangre, era considerado inmundo y hacía inmunda a la persona que los tocaba.
El propósito de estos mandamientos tocante a los fluidos sexuales era estar limpios y aptos para acercarse a Dios a través del tabernáculo y procurar la pureza e higiene del cuerpo (vv. 31–33). Todas las indicaciones del Señor señalan progresivamente a la necesidad de alcanzar la pureza física y espiritual que permita a las personas que las cumplan, participar sin restricción alguna en el culto a Dios.
Un aspecto importante de la mayordomía cristiana es saber reconocer entre lo inmundo y lo limpio, lo bueno y lo malo, lo que promueve el crecimiento espiritual y lo que lo impide (pecado).
18:20 20Además, no tendrás acto carnal con la mujer de tu prójimo, contaminándote con ella. La familia en la tierra debe reflejar la familia en el cielo. Este es el pensamiento que refleja el Apóstol Pablo en su carta a los Efesios 3: 15 “de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra”. La pureza debida debía ser el símbolo de la familia de Dios.
Había un lugar santo en el tabernáculo para la adoración, y así mismo el lugar debía ser un lugar santo en toda la nación para el diario vivir. El Nuevo Testamento, habla muchísimo en cuanto a esto (ver Cap. 7 de 1 Corintios).
- 4. La prohibición de ofrecer a los hijos en sacrificio a Moloc:
21Y no des hijo tuyo para ofrecerlo por fuego a Moloc; no contamines así el nombre de tu Dios. Yo Jehová.
Los sacrificios a Moloc estaban ligadas a las impurezas sexuales. Moloc, que significa “rey”, era el ídolo de los amonitas. Su estatua era de bronce, y descansaba sobre un pedestal o trono del mismo material. Su cabeza, semejante a la de un becerro, llevaba una corona, y sus brazos se extendían en actitud de abrazar a los que se le acercaban. Sus devotos le dedicaban sus hijos; y cuando esto se hacía, calentaban la estatua a una temperatura alta por un fuego dentro de la misma estatua, y luego los niños eran sacudidos sobre las llamas, o pasados entre los brazos candentes, como medio de asegurar el favor de la supuesta deidad. Aquellos adoradores del fuego afirmaban que todos los niños que no eran sometidos a este proceso purificador, morirían en la infancia.
2 Reyes 17:31 “Los aveos hicieron a Nibhaz y a Tartac, y los de Sefarvaim quemaban sus hijos en el fuego para adorar a Adramelec y a Anamelec, dioses de Sefarvaim”.
Jeremías 7:31 “Y han edificado los lugares altos de Tofet, que está en el valle del hijo de Hinom, para quemar al fuego a sus hijos y a sus hijas, cosa que yo no les mandé, ni subió en mi corazón”.
Esta práctica horrible profanaba el santo nombre de Dios, como se puede ver en el capítulo 20:3 de Levítico: “ Y yo pondré mi rostro contra el tal varón, y lo cortaré de entre su pueblo, por cuanto dio de sus hijos a Moloc, contaminando mi santuario y profanando mi santo nombre”.
El amor de Dios por los niños es tan evidente, que se puede ver en toda las escrituras desde Génesis hasta Apocalipsis.
Lucas 18:16 “Mas Jesús, llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios”.
- 5. La prohibición de la perversión del sexo:
22No te echarás con varón como con mujer; es abominación. 23Ni con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con él; es perversión.
18:22 No te echarás con varón. Es Abominación. (Ilustración) En la ciudad de los Ángeles, en el estado de California en los Estados Unidos, una Iglesia celebró una vez un baile para homosexuales. Asistieron a ese baile más de 700 personas, fue tan repugnante, que un periodista de mucha experiencia y acostumbrado a todo que asistió para informar sobre el baile, tuvo que abandonarlo. Sin embargo, una iglesia que se decía cristiana, fue la sirvió de anfitriona de tal depravación. Dios condena estos actos.
El Apóstol Pablo en su carta a los Romanos 1:24-28 dijo: “Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen”.
La depravación que se menciona aquí es muy común en muchas ciudades del mundo, donde se promueve el casamiento entre hombres, y entre mujeres. Incluso existen países donde se pueden adoptar hijos por matrimonios homosexuales. Es vergonzoso hermanos. Todas estas ciudades son como Sodoma y Gomorra. Y dan ganas de llorar cuando veo la dirección que está tomando mi propio país. Yo amo a mi país, pero no me gusta ver estos actos de hombres y mujeres inmundos, que van en contra de la naturaleza de Dios, que se nos impone a toda la sociedad. Estamos corriendo el riesgo, en un tiempo no muy lejano, que ver un hombre o una mujer heterosexual, sería un acontecimiento raro. Créanme hermanos que el juicio de Dios ya está sobre nosotros hoy en día. No podemos tener paz en el extranjero, ni paz en el interior, porque como dijo Isaías 48:22 “No hay paz para los malos, dijo Jehová”.
18:23 No te ayuntarás con ningún animal. Es Perversión. Esto es atroz. El libertinaje extremo siempre está relacionado con la idolatría más vil. Cuantos muchachos, hoy en día, que viven en el campo, o en zonas donde hay animales, han practicado estos actos de perversión. En otros países, hay ejemplos, donde mujeres son filmadas haciendo el sexo con animales. Todo esto es condenado por Dios. Esto es un pecado vil y sucio delante de Dios.
- 6. Las naciones palestinas expulsadas de sus tierras por haber cometidos estos pecados:
24En ninguna de estas cosas os amancillaréis; pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros, 25y la tierra fue contaminada; y yo visité su maldad sobre ella, y la tierra vomitó sus moradores. 26Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no hagáis ninguna de estas abominaciones, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros 27(porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de aquella tierra que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada); 28no sea que la tierra os vomite por haberla contaminado, como vomitó a la nación que la habitó antes de vosotros. 29Porque cualquiera que hiciere alguna de todas estas abominaciones, las personas que las hicieren serán cortadas de entre su pueblo. 30Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo Jehová vuestro Dios.
18:24-25 24En ninguna de estas cosas os amancillaréis; pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros, 25y la tierra fue contaminada; y yo visité su maldad sobre ella, y la tierra vomitó sus moradores. En particular se refieren a la adoración pagana, a la homosexualidad y a la bestialidad; éstas estaban asociadas con ritos paganos religiosos (i.e., egipcios o cananeos) y sus prácticas sociales. Las naciones que vivieron en Palestina fueron expulsadas porque cometieron estos pecados tan abominables y atroces. Muchos predicadores de buen corazón, pero de escaso conocimiento, hoy en día oran porque Dios expulsó a los cananeos; pero es por eso que Dios los expulsó. La tierra de los cananeos era devorada por enfermedades venéreas. ¿Por qué piensa usted que Dios mandó que no debieran tomar ni aún un lingote de oro, ni tocaran una vestidura en la ciudad de Jericó?, pues porque eran culpable de los pecados más viles imaginables. ¿No cree que Dios los expulsó por un buen motivo después de todo? Si una persona no paga el alquiler, lo pueden expulsar. Lo que pasa es que Dios es dueño de toda la tierra, y nosotros solo la tenemos en arriendo. Es el negocio de Dios, y no el nuestro.
18:26-30 26Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no hagáis ninguna de estas abominaciones, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros 27(porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de aquella tierra que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada); 28no sea que la tierra os vomite por haberla contaminado, como vomitó a la nación que la habitó antes de vosotros. 29Porque cualquiera que hiciere alguna de todas estas abominaciones, las personas que las hicieren serán cortadas de entre su pueblo. 30Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo Jehová vuestro Dios.
Dios da una amonestación doble a los Israelitas, que si siguen el ejemplo de aquellos que le precedieron en aquella tierra prometida, el mismo juicio o uno peor, caería sobre ellos. La tierra de Dios debe ser santa. Esta amonestación es para nosotros también. El fin que tiene Dios para este planeta es que su justicia cubra toda la tierra.
Al dar a los israelitas estos estatutos particulares, Dios sólo entregaba de nuevo la ley impresa en el corazón natural del hombre; porque hay toda razón para creer que las alianzas incestuosas y los crímenes antinaturales prohibidos en este capítulo, estaban vedados a todos los hombres por una ley expresa o entendida, desde el principio del mundo, o por lo menos desde el tiempo del diluvio, puesto que Dios amenaza con condenar y castigar, de una manera tan rígidamente severa, estas atrocidades practicadas por los cananeos y sus vecinos, quienes no estaban sujetos a la ley de la nación hebrea.
Pero…un dia (ilustración)
Se cuenta que la reina Elisabeth de Inglaterra se sintió en cierta ocasión, airada contra Cristóbal Hatton, Canciller del Imperio; y cuando éste fue a entrevistarse con la soberana, Elisabeth le lanzó una mirada que paralizó el corazón del Canciller, quien cayó muerto. Si tal cosa le puede suceder a un hombre ante la mirada de una reina, ¿qué será cuando el pecador tenga que comparecer ante un Dios que ciertamente está airado por las injusticias, crímenes y atropellos que se cometen en el mundo?
¡PENSEMOS!
Para Dios, es importante cuidar la integridad tanto de la vida física como de la espiritual. En la actualidad, la gente se jacta de portar adornos extravagantes, tatuajes, aretes etc. que mutilan el cuerpo y cambian su uso normal. Se practican también actos sexuales aberrantes que trastornan el propósito y función del cuerpo humano. Otros consultan a adivinos, magos, brujos, se inscriben en cursos de control mental, usan el horóscopo y se deleitan en conocer todas las artes ocultas. Incluso le dan el carácter de “científicas” a todas esas doctrinas de demonios (1 Timoteo 4:1” Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios”). Algo semejante sucede con la vida espiritual cuando descuidamos, mutilamos, cambiamos y hasta llegamos a negar los principios y creencias fundamentales que nos dieron la salvación. Tenemos que mantener intacta nuestra fe y comunión con Dios. Es lo más valioso que tenemos y hemos de rendir cuentas al Dios santo por el uso que le demos.
Las Sagradas Escrituras nos revelan que el Día de Dios, los reyes de la tierra, los príncipes, los millonarios, los poderosos y todos los inconversos, tratarán de esconderse en las cuevas y entre las peñas; y clamarán a los montes y a las peñas, diciendo: “Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?” Apocalipsis 6:16-17.






































































































































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