Santiago de Cuba, 19 de agosto del 2014
“Ahora que usted es un Cristiano”
Por el hermano Fernando Enrique Bolivar Elliot
Para mis hermanos de la Iglesia.
Cuando uno llega a ser cristiano las cosas cambian. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. 2 Corintio 5:17
Se trata de una Nueva Vida en la que recibimos bendiciones y también responsabilidades. ¿Qué cosas recibimos? ¿Qué llegamos a ser?, ¿Qué debemos estar haciendo ahora?
Si usted está recién comenzando, este mensaje será instructivo para usted: “Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”. Mateo 28:20
Para quienes llevan ya un tiempo de haber obedecido al evangelio, seguramente esto les hará recordar y apreciar lo que significa la vida de un cristiano: “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”. Hebreo 10:23-26
¿QUÉ SE HA RECIBIDO? Salvación, Perdón de pecados, libertad del pecado, el don del espíritu santo, gozo, un nuevo pacto.
1. Salvación.
“El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”. Marcos 16:16
“El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo”. 1 Pedro 3:21
2. Perdón de los pecados.
Todos habíamos pecado, y como resultado estábamos muertos espiritualmente; es decir, separados de Dios. Pero, Jesús, por medio del sacrificio de sí mismo, quitó nuestros pecados. Esta es una de las grandes bendiciones para nosotros del Nuevo Pacto.
“Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”. Hechos 2:38
“Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio”. Hechos 3:19
“El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados”. Miqueas 7:19
“Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones”. Salmos 103:12
3. Libertad del pecado.
Bajo le Ley el pecado se enseñoreó del hombre porque no había perdón del pecado. Pero en la era cristiana es diferente. Por eso no debemos tener actitud derrotista frente al pecado. Aun sin ser “perfectos” como Jesús (sin pecado), podemos evitar el pecado siempre por obedecer la voluntad de Dios. Sobre todo evitar la práctica del pecado.
“Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Juan 8:32
“¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado”. Romanos 6:1-7
4. El “don del Espíritu Santo”.
“En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria”. Efesios 1:13-14
Significa el Espíritu mismo como don, es decir, la morada del Espíritu Santo en el cristiano; o el don que el Espíritu Santo da, es decir la salvación y la ayuda del Espíritu para mantenerla.
“Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él”. Romanos 8:9
¿Cómo mora el Espíritu Santo en el cristiano?
“No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones”. Efesio 5:18-19
“Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”. Efesio 6:17
“La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales”. Colosenses 3:16
5. Gozo
“Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Hechos 2:39
6. Un trato o acuerdo. Somos participantes de un Nuevo Pacto.
“¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo”. 2 Corintios 6:15-16
“Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”. 2 Corintios 7:1
Implica compromiso, privilegios y responsabilidades, como en cualquier contrato. Hemos pactado tomar a Jehová como nuestro Dios.
“Has declarado solemnemente hoy que Jehová es tu Dios, y que andarás en sus caminos, y guardarás sus estatutos, sus mandamientos y sus decretos, y que escucharás su voz. Y Jehová ha declarado hoy que tú eres pueblo suyo, de su exclusiva posesión, como te lo ha prometido, para que guardes todos sus mandamientos; a fin de exaltarte sobre todas las naciones que hizo, para loor y fama y gloria, y para que seas un pueblo santo a Jehová tu Dios, como él ha dicho”. Deuteronomio 26:17-19
Debido a que Dios es especial, quiere que seamos un pueblo especial.
“Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra”. Éxodo 19:5
“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”. 1 Pedro 2:9
¿QUÉ HA LLEGADO USTED A SER? Un miembro de la Iglesia, un ciudadano del reino de Dios, un hijo en la familia de Dios, una oveja en el rebaño de Dios, un soldado en el ejército del Señor, un obrero en la Viña, un pámpano en la Vid, un sacerdote en el templo de Dios, una piedra en el edificio de Dios.
1. Usted ha llegado a ser un miembro de la iglesia.
“Alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”. Hechos 2:47
“Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu”. 1 Corintios 12:13
La iglesia es el cuerpo de Cristo. “Y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia”. Efesios 1:22. “En su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él”. Colosenses 1:22
El cuerpo son los salvos. “Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador”. Efesios 5:23
2. Usted llegó a ser un ciudadano del reino.
“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. Juan 3.3
“Y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”. Mateo 18:3
3. Un hijo en la familia de Dios.
“En amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos”. Efesios 1:5
“Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús”. Gálata 3:26
Aun cuando nosotros como gentiles éramos extranjeros y ajenos a los pactos. “Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios”. Efesios 2:19
Ahora tenemos una cálida relación con Dios como hijos e hijas. “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!”. Romanos 8:14-15. “Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso”. 2 Corintios 6:18
4. Una oveja en el rebaño.
“Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre”. Hechos 20:28
“De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es”. Juan 10:1-2
5. Un soldado en el ejército del Señor.
“Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado”. 2 Timoteo 2:3-4
Significa que no podemos coexistir pacíficamente en este mundo con el pecado, con el error. Estamos en una “guerra espiritual”, así que nuestras armas son espirituales. “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”. 2 Corintios 10:3-5
6. Un obrero en la viña.
“Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia, que salió por la mañana a contratar obreros para su viña. Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. Saliendo cerca de la hora tercera del día, vio a otros que estaban en la plaza desocupados; y les dijo: Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo. Y ellos fueron. Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena, e hizo lo mismo. Y saliendo cerca de la hora undécima, halló a otros que estaban desocupados; y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados? Le dijeron: Porque nadie nos ha contratado. Él les dijo: Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que sea justo. Cuando llegó la noche, el señor de la viña dijo a su mayordomo: Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros. Y al venir los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario. Al venir también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario. Y al recibirlo, murmuraban contra el padre de familia, diciendo: Estos postreros han trabajado una sola hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportado la carga y el calor del día. El, respondiendo, dijo a uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no conviniste conmigo en un denario? Toma lo que es tuyo, y vete; pero quiero dar a este postrero, como a ti. ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno? Así, los primeros serán postreros, y los postreros, primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos”. Mateo 20:1-16
7. Un pámpano (rama nueva y tierna) en la vid.
“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos”. Juan 15:1-8
8. Un sacerdote en el Templo de Dios.
“Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió”. Hebreos 10:19-23
“vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo”. 1 Pedro 2:5
“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia”. 1 Pedro 2:9-10
9. Una piedra en el Edificio (espiritual) de Dios.
“vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo”. 1 Pedro 2:5
“Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios”. 1 Corintios 3:9
“edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu”. Efesios 2:20-22
¿QUÉ DEBE USTED HACER?
1. Andar en novedad de vida. Implica el deseo de apartarse del pecado.
“¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva”. Romanos 6:3-4
2. Desear la leche espiritual (La Palabra de Dios) para crecer. Leer y estudiar la Biblia.
“Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor”. 1 Pedro 2:1-3
3. Glorificar el nombre cristiano.
“pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello”. 1 Pedro 4:16
4. Seguir constante.
“Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones”. Hechos 2:41-42
5. Edificar el cuerpo. La actividad individual de cada uno es necesaria.
“sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”. Efesios 4:15-16
“está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función”. Romanos 12:3-4
6. Buscar las cosas de arriba (Col 3:1-2)
“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”. Colosenses 3:1-2
7. Enseñar a otros acerca de la salvación en Cristo.
“Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”. 2 Timoteo 2:2
“Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio”. Hechos 8:4
8. No volver atrás, es decir no caer en la apostasía = apartarse.
“De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído”. Gálata 5:4
CONCLUSIÓN
Ahora que usted es un cristiano, debe comportarse:
Como un hijo – dé obediencia amorosa
Como un soldado – pelee la buena batalla. “Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos”. 1 Timoteo 6:12
Como un obrero – trabaje diligentemente. “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”. 1 Corintios 15:58
Como un pámpano (rama de la vid) – sea fructífero
Como un sacerdote – ofrezca sacrificios espirituales
Como un ciudadano del reino – sométase al Gobierno del Rey. “Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies”. 1 Corintios 15:25
Como una oveja – siga al Pastor (Jesús). “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas”. Juan 10:11
Si usted es alguien que aún no ha llegado a ser cristiano, ahora usted ha visto lo que puede recibir, lo que llegaría a ser y lo que estaría haciendo después si obedece al Señor.
El momento más adecuado para ser salvos es “AHORA”. “Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios. Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación”. 2 Corintios 6:1-2






































































































































2 comentarios
Muy bueno el post y bíblico, solo comento en relación a las CONCLUSIONES, no creo que sea un deber sino un resultado de ser cristiano, no algo que debemos imponer internamente sino algo que debe fluir como resultado de saber quien soy en cristo.
Autor
Dios te bendiga Emanuel, gracias por tu comentario. Estoy de acuerdo contigo, es algo que va naciendo a medida que crecemos en Cristo Jesús.