“Airaos, Pero no Pequéis”

Santiago de Cuba, 21 de agosto del 2014
Sermón. “Airaos, Pero no Pequéis”
Por el hermano Fernando Enrique Bolivar Elliot
Para mis hermanos de la Iglesia

Las Causas, los Efectos, y Cómo Evitar y Manejar el Enojo Pecaminoso

“Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo. Ni deis lugar al Diablo”. Efesios 4:26-27

Introducción (Atención). “La nueva vida en Cristo”

“Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo. El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”. Efesios 4:17-32

Cuando Pablo le dice a los Efesios 4:1: “Andéis (vivir) cómo es digno de la vocación con que fuiste llamados”. Su punto es que aunque podemos confiar en la sabiduría y eficacia del poder de Dios en planear y llevar a cabo nuestra salvación, aun así debemos poner nuestro propio esfuerzo. Y a partir del 4:17 dice, (“ya no andéis”, “despojaos”, “renovaos”, “vestíos”, etc. verbos imperativos de acción continua; mandamiento, no sugerencia), para no fallar en alcanzar el tipo de vida que Dios quiere que tengamos. Hay actitudes básicas para la unidad en la iglesia (humildad, mansedumbre, paciencia unos a otros en amor) y cada uno debe ayudar al crecimiento de la Iglesia, usando los talentos que el Señor da.

Ahora (4:25-32), Pablo menciona algunas conductas y actitudes pecaminosas que debemos dejar de practicar, y en vez de eso, otras buenas actitudes que tener y conductas que debemos de practicar. El enojo pecaminoso y la ira (4:26, 27, 31) son incluidos entre las conductas que debemos evitar y quitar (dejar de practicar). La necesidad de estudiar y aprender sobre este tema desde la perspectiva bíblica.

El enojo descontrolado es la causa de muchos problemas en las relaciones entre personas (hogar, sociedad, y en la iglesia).

Aunque la ira, o enojo, no es algo malo en sí mismo, muchas veces manifestamos esta emoción en forma impulsiva y descontrolada; criticando, gritando, usando lenguaje corrompido (insultando, diciendo “tonto”, “idiota”, etc.), usando el sarcasmo, menospreciando y ofendiendo a otros.
Ahora, ¿Cuándo el enojo no es malo, y cuándo llega a ser pecado?, ¿Por qué nos enojamos?, ¿Qué problemas o efectos provoca el enojo?, ¿Tiene usted este problema? ¿Cómo se puede evitar y manejar el enojo? Vamos a responder a estas preguntas por medio de la Palabra de Dios.

I. ¿Qué es el Enojo (o, la ira)?

El ENOJO es un sentimiento de desagrado intenso, hostilidad, o indignación, como resultado de una amenaza verdadera o imaginada, un insulto, frustración, o una injusticia hacia usted mismo, u otros que usted estima. Es un estado emocional que varía en intensidad desde una irritación leve hasta una furia e ira intensa. Crea una respuesta física (y por lo general agresiva) que causa aumento del ritmo cardiaco, respiración, presión arterial, y la liberación de hormonas de energía (adrenalina y noradrenalina), cuando nos sentimos atacados.

Hay tres formas diferentes en que las personas pueden lidiar con los sentimientos de enojo: Furia explosiva, Resentimiento Suprimido, Indignación justa.

El enojo es una emoción dada por Dios (como las demás emociones: por Ej. Poder sentir afecto, alegría, temor, ansiedad, etc.). Pero debe ser controlada.

Consecuencias o efectos negativos cuando el enojo no es controlado:
a. Rompe las relaciones (matrimonio, amigos; y en la iglesia: conflictos, discordias, etc.).
b. Abuso verbal, emocional o físico. Violencia, crímenes.
c. Un sentido de derecho (exigencias egoístas).
d. Un enfoque en sí mismo, egoísmo (quiero que las cosas sean “a mi manera”).
e. Orgullo.
f. Amargura (resentimiento), odio, hostilidad, criticismo, deseos de venganza, furia, y agresión (A veces la agresión puede ser pasiva e indirecta). La Depresión, a menudo resulta de conflictos irresueltos en el corazón de una persona (sentimientos de enojo, rencor, hacia otro que le ha decepcionado, le ha tratado mal, o en alguna manera le ha dañado).

“Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse”. Santiago 1:19

II. ¿Por Qué Nos Enojamos?

a. Por no lograr que las cosas sean a nuestra manera. Cuando no conseguimos esto, nos hace enojar.
b. Por sentirse rechazado: ser excluido, pasado por alto, ser mal tratado; puede suscitar la hostilidad.
c. Perdidas: a veces nos enojamos por perder cosas que apreciamos.
d. Decepción: las expectativas no satisfechas pueden llevar al enojo, o ira.
e. Injusticias: cuando somos mal tratados, podemos llegar a ser odiosos y vengativos, o amargados (resentidos).
f. A veces, nos enojamos al comparar nuestras vidas con las de otros que han tenido éxito y prosperidad.

El enojo o la ira es una salida fácil que no toma ningún esfuerzo. (Es fácil enojarse, pero cuesta mucho tratar de controlarse). La ira o enojo nos lleva a creer que vamos a estar protegidos. Es como un medio de defensa y amenaza que usamos. Manifestamos esta emoción como una forma de advertir a agresores que paren su comportamiento amenazante. El enojo nos lleva a creer que nosotros somos autorizados o que tenemos el poder o la razón. (Pero es incorrecto pensar que para mostrar que tenemos la razón o autoridad hay que enojarse, o hablar más fuerte o gritar).

III. ¿Cómo Manifestamos el Enojo o la Ira?

A. Por lo malo (por la maldad).

“Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo”. Salmos 37:8

“Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación”. Apocalipsis 14:8

B. Por los celos (envidia).

a. Saúl. Los celos enfermizos de Saúl, y su resentimiento hacia David fueron su ruina.

Y se enojó Saúl en gran manera, y le desagradó este dicho, y dijo: A David dieron diez miles, y a mí miles; no le falta más que el reino”. 1 Samuel 18:8

b. Herodes.

“Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos”. Mateo 2:16

c. Los Fariseos.

“Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él”. Hechos 7:54

d. El hermano mayor del hijo pródigo.

“Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase”. Lucas 15:28

C. Por usar malas palabras (insultos) hablando en contra de otros [palabras para menospreciar, ofender, rebajar, sarcasmo, etc.]

a. Efesios 4:29, 31 [“Palabras corrompidas”, “gritería”, y “maledicencia” = hablar mal, maldecir, hablar en contra, injurias]

b. Mateo 5:22 [“tonto” “idiota”, “estúpido” son similares a “necio” “fatuo”. Decimos esto enojados a otros para menospreciarles]

D. Por estar continuamente argumentando y peleando (continuamente discutiendo).

a. Efesios 6:4 “…Padres no provoquéis a ira a vuestros hijos” [Por Ej. por dar sólo críticas y no elogios, castigar sin dominio propio]
b. 2 Corintios 12:20 “…que haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones…”
c. Proverbios 29:22 “El hombre iracundo levanta contiendas…”

E. Por el asesinato. Gen 4:5, 8 [Caín mató a Abel porque llegó a estar tan enojado porque Abel fue justo y obediente, y aprobado por Dios; algo que él, Caín, por su orgullo, no logró ser. Caín escogió dejar entrar este sentimiento de enojo malo en él, 4:6-7].

a. Incluye el suicidio [matarse uno mismo] (Gen 9:6; Ex 20:13; Rom 13:9; 14:7-8; 1 Cor 6:19-20). Muchas veces la razón del suicidio es por el enojo, hacia otros y hacia uno mismo (otras causas: dolor o sufrimiento intenso, gran remordimiento o pesar, desesperación o miedo extremo, depresión, soledad, etc.). Ej. Saúl; Ahitofel; Judas.

“Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada, y traspásame con ella, para que no vengan estos incircuncisos y me traspasen, y me escarnezcan. Mas su escudero no quería, porque tenía gran temor. Entonces tomó Saúl su propia espada y se echó sobre ella. Y viendo su escudero a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada, y murió con él. Así murió Saúl en aquel día, juntamente con sus tres hijos, y su escudero, y todos sus varones”. 1 Samuel 31:4-6

“Pero Ahitofel, viendo que no se había seguido su consejo, enalbardó su asno, y se levantó y se fue a su casa a su ciudad; y después de poner su casa en orden, se ahorcó, y así murió, y fue sepultado en el sepulcro de su padre”. 2 Samuel 17:23

“diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó”. Mateo 27:4-5

IV. ¿Es el Enojo Siempre Incorrecto o Pecaminoso?

A. Uno puede enojarse sin pecar. Efesios 4:26 “Airaos, pero no pequéis” (“no se ponga el sol sobre vuestro enojo”). Pablo hace una distinción entre estar enojado y pecar.

Ef. 4:26 es una cita del Salmo 4:4 “Temblad y no pequéis”, donde la palabra Hebrea significa estremecerse de la emoción.

La idea es de no pecar por medio del enojo o ira; si las circunstancias provocan su indignación (sea por una ofensa real o supuesta), no se deje llevar a lo malo; que no haya continuación de una mentalidad encolerizada. No dejar que esa irritación o exasperación llegue a ser motivo de un enojo permanente, que produce resentimiento (amargura) y a veces deseos de venganza. Este enojo se manifiesta también en una disposición para expresar disgusto, reprender, reprochar, o castigar.

B. El enojo hacia el pecado no es incorrecto (es indignación justa, Apocalipsis 14:10)

“él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero”. Apocalipsis 14:10

a. Moisés. Éxodo 32:10 “(Dios dijo)…déjame que se encienda mi ira en ellos”. 19 “Y aconteció que cuando él llegó al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardió la ira de Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y las quebró al pie del monte”.

b. Jesús. Marcos 3:5 “Entonces, (Jesús) mirándolos alrededor con enojo [a los fariseos], entristecido por la dureza de sus corazones…”

c. Dios. Sal 7:11 [“Dios es juez justo. Y Dios está airado contra el impío todos los días”]. Mt 3:7; Lc 3:7; Jn 3:36; Rom 1:18; 2:5, 8; 5:9; 9:22; Ef 5:6; Col 3:6; 1 Tes 1:10; 2:16; 5:9; Heb 3:11; 4:3; Ap. 6:16-17; 11:18; 14:10, 19; 15:1, 7; 16:1, 19; 19:15.

“Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?” Mateo 3:7

Dios se enoja con el pecador (por el pecado). Pero Dios quiere, y hace todo lo posible por su conversión (Gen 6:5-7). Pero si el pecador no se arrepiente, sufrirá el castigo de Dios. Dios es justo, él no deja sin castigo el pecado (Sal 45:7). Pero Dios no quiere, ni le da gusto la muerte del malvado; es algo muy triste para Dios. Ezequiel 18:30-32

C. Nosotros necesitamos más enojo justo hacia…

a. El pecado en la sociedad: aborto, homosexualidad
b. El pecado en los medios electrónicos: Internet, música, películas, juegos violentos, etc.
c. El pecado entre los artistas o celebridades, políticos, etc.
d. El pecado entre nosotros. Jeremías 6: 15; 1 Corintios 5:1-2; cp. 2 Pedro 2:6-9

“¿Se han avergonzado de haber hecho abominación? Ciertamente no se han avergonzado, ni aun saben tener vergüenza; por tanto, caerán entre los que caigan; cuando los castigue caerán, dice Jehová”. Jeremías 6:15

“De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción?” 1 Corintios 5:1-2

V. ¿Cuándo el Enojo llega a Ser Incorrecto o Pecaminoso?

A. Cuando no es indignación justa, sino una “obra de la carne”. Gal 5:20; Ef 4:31; Col 3:8

“idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías”. Gálatas 5:20

“Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca”. Colosenses 3:8

a. A menudo cuando nos enojamos, lo que decimos y lo que hacemos es pecaminoso. Las palabras que se digan en los momentos de ira pueden ser cortantes (hirientes), crueles, y dañinas (palabras llenas de rencor, acusaciones, recuerdos de fallas del pasado; los cuales sabemos que van a causar dolor nuevamente.
b. Maledicencia (es similar a maldecir, y blasfemia). Hablar mal, con maldad, y para rebajar y ofender a otro.

Mt 5:22. “Cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio”. (Enojo injustificado y sin control, insultos)

Cuando mi enojo no tiene nada que ver con Dios, sino con mi egoísmo, con mi orgullo o mis celos (envidia). Cuando sólo cedo a mi fuerte deseo de expresar mi molestia por cualquier asunto, y ni siquiera pienso en que quizás lo que diga o haga va a lastimar a otros. Se puede arruinar una reunión familiar, una relación matrimonial, y una amistad de años, o provocar una enemistad con cristianos en la iglesia, así en pocos y breves momentos. El enojo es malo cuando nos lleva a tener reacciones malas.

B. Cuando éste enojo no es controlado. Tito 1:7 [“no iracundo”. La Biblia condena el ser iracundo]; Santiago 1:19-20

“Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas”. Tito 1:7

C. Cuando se convierte en amargura (rencor, resentimiento). Efesios 4:31, 26b, 27

a. Amargura (Gr, pikria) = hiel, condición de extremada maldad, una raíz amarga que produce un fruto amargo, metafóricamente amargura, odio amargo (Thayer). [De pikros = punzante, veneno). La amargura es la dureza o resentimiento cuando se alimentan motivos de queja hacia otro, por algún trato injusto, por envidias, o por haber sido reprendido (sobre todo si la reprensión fue hecha sin espíritu de mansedumbre; no amorosa).

b. El rencor o amargura empieza a surgir cuando dejamos que el enojo continúe en nosotros más allá de un día.

El peligro de continuar enojados es que damos ocasión (“abrimos una puerta”) al Diablo para tentarnos.

c. La amargura surge cuando escogemos “mordernos o callarnos” lo que quisiéramos expresar a alguien que nos hizo enojar.

Es como llevar la ira o enojo comprimido. Sufrir con indignación silenciosa – evitar la confrontación.

D. Cuando este tipo de enojo no se corrige. Ef. 4:26-27, 31; Mt. 5:22; 1 Cor. 10:13

a. Jesús quiere que quitemos de raíz este tipo de enojo. Y que no sigamos enojados después de una provocación. Ef 4:26-27, 31

b. Jesús no nos permite ni decir palabras que expresan enojo pecaminoso, ofendiendo y menospreciando a los demás. Mt 5:22
c. Tener carácter fuerte o mal genio no es un asunto para bromear (persona “fosforito”, “de mecha corta”, etc.). Es triste que a veces alguien llegue a ser conocido por su mal genio o mal temperamento Por ser alguien rápido para enojarse.

d. A veces tratamos de justificar las explosiones o arrebatos de ira o enojo. Por Ej.

i. Tú me provocas; me haces enloquecer
ii. Nací con esto; así soy yo, no voy a cambiar
iii. Exploto un rato, luego se me pasa (se puede decir lo mismo de una escopeta. Simplemente explota y luego se le pasa. ¡Pero mira el daño que causa!

e. Pero puesto que el mal genio o mal carácter (carácter fuerte, ser rápido para enojarse) es pecado; hay que cambiar. Uno no puede decir que no se puede (1 Cor 10:13). Uno debe aprender a controlar el enojo y a enojarse en una manera justa.

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”. 1 Corintios 10:13

VI. ¿Cómo Evitar y Manejar el Enojo Pecaminoso?

A. Reconozca que es un pecado. Sant. 1:20; Gal. 5:20; Ef 4:26

“porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios”. Santiago 1:20

B. No pierda la calma (sea lento para enojarse, no “reaccione exageradamente”). Sant. 1:19 (cp. Prov. 14:17, 29; 15:18)

“El que fácilmente se enoja hará locuras; Y el hombre perverso será aborrecido”. Proverbios 14:17

a. Responda suavemente (Prov. 15:1). Refrénese (Prov. 29:20) (Una respuesta rápida con ira, a menudo se lamenta después). Es difícil gritar y salirse de control cuando uno está en calma y respondiendo con palabras suaves. “La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor”. Proverbios 15:1

b. No se ofenda. Pasa por alto los insultos. Prov. 19:11; 1 Cor. 13:5. “La cordura del hombre detiene su furor, Y su honra es pasar por alto la ofensa”. Proverbios 19:11

C. Use “dominio propio”. Gal. 5:23; Ti. 1:8; Prov. 16:32; 29:11 (gobierne su propio espíritu)

“Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad”. Proverbios 16:32

D. Devuelva el mal trato, con buen trato. Lc. 6:27-28; Rom 12:17, 21

“Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian. Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues”. Lucas 6:27-29

E. Perdone [a quien la haya tratado mal, y le haya provocado a enojarse]. Ef. 4:27, 32; Col. 3:13 (cp. 1 Ped. 4:8; Mt. 5:23-24)

“soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros”. Colosenses 3:13

F. Siga la guía [de la palabra de Dios y el ejemplo de Cristo]. Gal. 5:16; Col. 3:10.

“Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne”. Gálata 5:16

G. Ore por sabiduría (Sant. 1:5; Fil. 4:6).

“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada”. Santiago 1:5

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”. Filipenses 4:6

Conclusión (invitación, acción)

A. Recuerde los puntos que hemos visto acerca del enojo:
a. ¿Qué es el enojo (o, la ira)?
b. ¿Por qué nos enojamos?
c. ¿Cómo manifestamos el enojo?
d. ¿Es el enojo siempre incorrecto o pecaminoso?
e. ¿Cuándo el enojo llega a ser incorrecto o pecaminoso?
f. ¿Cómo podemos evitar y manejar el enojo pecaminoso?

B. El enojo pecaminoso es un asunto serio, y causa graves problemas. Pero se puede evitar y manejar. Jesús quiere que quitemos esto de nosotros.

C. ¿Necesitas arrepentirte de este pecado? Si

D. Invitación: ¿Qué debe hacer Ud., para ser salvo? (Hechos 16:30). ¡Obedezca el Plan de Salvación del evangelio!

a. Comienza por OÍR la palabra de Jesús (Rom 10:14, 17)
b. CREER en Jesús como el Cristo (Jn 8:24; Rom 10:9-10)
c. ARREPENTIRSE de sus pecados (Lc 13:3; Hechos 17:30)
d. CONFESAR su fe en Jesús (Rom 10:9-10; Mateo 10:32)
e. Unirse a Cristo en su muerte, sepultura y resurrección en el BAUTISMO [“sepultado” en agua] (Rom 6:3- 4; Gal 3:27)

Luego, Permanezca FIEL como un discípulo de Cristo (Jn 8:31; Ap. 2:10; Col 1:23; 1 Jn 1:8)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.